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Santa María Eufrasia

Hemos dicho tantas veces, que la vida es un continuo caminar, que ya casi no nos lo creemos. Santa María Eufrasia sí lo creyó y sí recorrió el camino día a día, minuto a minuto, paso a paso…  y en este caminar de la mano de Jesús Buen Pastor descubre las carencias y miserias humanas. Su celo por las almas la lleva a detenerse y fijarse en el sufrimiento de las mujeres que la sociedad las había relegado.

Hoy, en muchos países la situación de la mujer ha cambiado muchísimo, hasta el punto de que ha sido posiblemente el mayor cambio en los últimos 25 años. Hemos pasado de la absoluta desigualdad, hasta la casi plena equiparación. La mujer está llamada a desempeñar un papel clave en la sociedad, conjugando sus funciones profesionales con las de madre y esposa. Un trinomio difícil de equilibrar al que sólo la sensibilidad y la capacidad femenina pueden responder con excelencia.

Sin embargo  siguen existiendo otros tipos de esclavitud y sufrimiento para la mujer como el  tráfico de mujeres y niñas que son  víctimas de la explotación sexual y esto  va en aumento en la medida en que la necesidad se combina con la falta de oportunidades, educación, vivienda y salud. 
Es impresionante sentir cómo la Obra Santa que María Eufrasia inició en otra época se hace actual y se requiere de mujeres que quieran apostar por Cristo y su misión redentora con la misericordia del corazón de Jesús, el Buen Pastor, que quiere que las personas tengan vida y vida de verdad, en abundancia.

Ella repetía: “Sin esta caridad tierna y compasiva, sus instrucciones y sus consejos jamás producirán fruto. ‘Madre,- me dijo un día una persona que acababa de escuchar la catequesis, - me asedian los remordimientos, tengo que hacerle una terrible confesión (se trataba de un crimen). Bueno, piensan ustedes que esta mujer habría hecho esta terrible confesión si se la hubiera rechazado, alimentado mal, vestido mal? Su alma se hubiera amargado, porque las penas escondidas, la falta de atenciones, de cuidado, levantan como un muro entre el alma y el bien. Y quién puede atravesar ese muro, sino un amor de caritativa ternura, cultivada por nuestros cuidados?” (Una misión de misericordia y reconciliación, hna. Odile Laugier, 2002).

No podemos olvidar  y dar gracias a Dios por tantas mujeres consagradas del Buen Pastor y tantas colaboradoras laicas que hicieron realidad el sueño de su fundadora, viviendo el carisma a plenitud y entregando su propia vida, como nuestra Mártir de la misericordia Hna. María  Agustina Rivas, que decía “Quiero consumir en la obra de mi apostolado las reservas de mi corazón, de mis facultades, quiero ese desgaste del cirio que ilumina y disminuye”.

REFLEXIÓN

  • María Eufrasia practicó y nos transmitió su ardor para defender a la mujer, las jóvenes y niñas en dificultad. Hoy la situación de nuestra sociedad nos pide que nos comprometamos activamente en la defensa de la mujer, de la justicia, la paz, la reconciliación, el cuidado de la creación.
  • ¿Qué nos dicen las palabras de nuestro Papa Francisco y su valoración de la Mujer?

“…Hoy venimos a pedir por las victimas de trata de personas, la trata del trabajo esclavo, la trata de la prostitución;…venimos a pedirle a Jesús que él, que es Dios y tomó nuestra carne, nos haga llorar por la carne de tantos hermanas y hermanos nuestros que son sometidos. Le venimos a pedir a Jesús que aprendamos a cuidar a estos hermanos nuestros sometidos a la esclavitud con la ternura que merecen…” (Cardenal Bergoglio s.j. setiembre del 2011)

  • Compromisos… 

Bendición de Mujer 
Te bendecimos Dios Padre-Madre, por la mujer y su misi ón en la comunidad humana.
Te bendecimos por la mujer que es hija: que sea acogida y amada por sus padres, tratada con ternura. 
Te bendecimos por la mujer que es hermana: que sea respetada y defendida por sus hermanos.
Te bendecimos por la mujer esposa: que sea reconocida, valorada y ayudada por su esposo, 
Te bendecimos por la mujer que es madre: que reconozca en la maternidad el florecimiento de su feminidad, plena de ternura, dulzura y fortaleza, serenidad, valentía, fe y esperanza.
Te bendecimos por las mujeres que se sienten solas, por las que no encuentran sentido a su vida; por las marginadas y usadas como objeto de placer y de consumo; por las que han sido maltratadas y asesinadas.
Te bendecimos por la Mujer Religiosa, madre, hermana y pastora. 
Que por nuestro empeño en ayudarlas descubran que Él les ayuda a sobrellevar el día a día. 
Y, que juntas/os, percibamos el amor de Dios
para que en los espacios vacíos se filtre su compasión y comprensión.

ORACIÓN
Jesús Buen Pastor, Tú has dado a Santa María Eufrasia el carisma del amor misericordioso, por el que ella pudo encarnar el Evangelio, respondiendo a las necesidades de su tiempo.
Invitó hermanas y laicos/as para que asumamos la defensa de la mujer. Hoy, en nuestro mundo que cambia rápidamente, las mujeres, las niñas y niños siguen siendo más vulnerables.
Envíanos Dios Padre misericordioso para dar testimonio de solidaridad con todas aquéllas/os que luchan por la justicia y la defensa de los pobres, con Santa María Eufrasia envíanos a caminar tras las huellas del Buen Pastor, actuando siempre por el Evangelio, en el espíritu del Evangelio. Amén. 
Espiritualidad BP-2013-Prov Perú

Santa María Eufrasia
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